Después del parto, el cuerpo necesita recuperarse de un esfuerzo de meses. Dos cosas merecen atención y casi nadie te las explica bien: la diástasis abdominal y el suelo pélvico. Cuidarlas a tiempo evita problemas a largo plazo.
Qué es la diástasis abdominal
Durante el embarazo, los dos rectos del abdomen se separan para dejar sitio al bebé. Si tras el parto no vuelven a su sitio, queda una separación —la diástasis— que se nota como un «bulto» o debilidad en la barriga al hacer esfuerzos.
No se arregla con abdominales clásicos (que pueden empeorarla). Se trabaja con ejercicio específico y, sobre todo, reconectando bien la faja abdominal profunda.
El core funciona como un conjunto
Aquí está la clave que cambia el enfoque: el abdomen no trabaja solo. Forma un equipo con el suelo pélvico (abajo), el diafragma (arriba) y la musculatura lumbar (detrás). Si recuperas solo una parte, el sistema sigue cojo.
Por eso la recuperación postparto trabaja el conjunto: coordinar respiración (diafragma), suelo pélvico y abdomen profundo para que el core vuelva a sostener bien. Es lo que de verdad cierra una diástasis y devuelve la función.
El suelo pélvico tras el parto
El suelo pélvico aguanta mucho en el embarazo y el parto. Por eso son frecuentes las pérdidas de orina al toser o saltar, la sensación de peso o las molestias en las relaciones. Frecuente no es lo mismo que «normal para siempre»: tiene tratamiento. Más señales y cuándo consultar, en este artículo sobre suelo pélvico.
¿Acabas de ser madre? Valora tu suelo pélvico y tu abdomen
Cómo lo valoramos
En la primera visita exploramos la separación de los rectos (cuántos dedos y, sobre todo, si la faja profunda «tensa» bien), valoramos el suelo pélvico y, si hubo cesárea, revisamos la movilidad de la cicatriz, que muchas veces tira y limita. Con eso diseñamos un plan progresivo y seguro, no una tabla genérica.
Cuándo empezar
Hay trabajo suave que puede iniciarse pronto, pero la valoración completa y el trabajo de diástasis suelen empezar pasadas unas 4-6 semanas del parto, cuando los tejidos han empezado a recuperarse y no hay contraindicaciones. Te orientamos según tu caso y tu tipo de parto. El servicio, en fisioterapia en Tres Cantos.
Preguntas frecuentes
¿Los abdominales sirven para la diástasis?
Los abdominales clásicos (encogimientos) pueden empeorarla. Se trabaja con ejercicio específico de la musculatura profunda, no con «crunches».
¿Cuándo puedo empezar tras el parto?
Trabajo suave, pronto; valoración completa y diástasis, pasadas unas 4-6 semanas. Depende de si el parto fue vaginal o cesárea.
¿Es normal tener pérdidas de orina después del parto?
Es frecuente, pero tiene tratamiento. Con fisioterapia de suelo pélvico, la mayoría de los casos mejoran.
¿La cicatriz de la cesárea se trata?
Sí. Una cicatriz que tira o está adherida puede dar molestias y limitar el core; se trabaja con técnicas manuales específicas.

Quién firma este artículo
Nacho Deramond, fisioterapeuta colegiado n.º 9411 y responsable de Clínica Runa (Tres Cantos). Aquí te atiendo yo, de principio a fin, combinando fisioterapia y osteopatía según lo que necesites. Conóceme mejor.




